Zinecittà 2016–2026
¡Un feliz no-cumpleaños para mí!
Son diez años, pero no lo son del todo. En realidad serían once, pero la verdad es que son ocho. El tiempo de Zinecittà es relativo, como lo es el tiempo en el cine, que en dos horas puede contarnos una vida o condensarla en diez minutos. Quizá hayan sido precisamente las pausas de este festival las que han determinado su maduración, su crecimiento y el deseo de volver para quedarse.
Tras un tiempo de pausa, de escucha y de reflexión —un tiempo a barbecho necesario—, Zinecittà vuelve. Vuelve con una mirada renovada, más consciente, más atenta al presente y a sus fracturas.
La imagen de Zinecittà 2026 elige, de hecho, el amarillo como color dominante: un color de alerta, que llama la atención e interrumpe la pasividad de la mirada. El amarillo invita a mantenerse vigilantes, a no apartar los ojos de lo que ocurre en el mundo, a interrogar la realidad en lugar de padecerla. En un contexto global marcado por conflictos, tensiones sociales, crisis democráticas y profundas transformaciones, Zinecittà reivindica el cine como acto de atención crítica, como espacio de responsabilidad y de toma de posición.
Esta visión recorre toda la programación 2026, que se mueve entre el cine contemporáneo y las obras del patrimonio, entre el relato del presente y la relectura de la memoria colectiva. Las películas seleccionadas abordan temas vinculados al poder, al trabajo, a la identidad, a la historia y a los territorios, mostrando cómo el cine puede convertirse en una herramienta de análisis político, social y cultural, sin renunciar a la fuerza expresiva ni a la investigación formal.




A partir de esta edición, Zinecittà inaugura además una nueva línea estructural: cada año el festival dedicará un espacio a dar a conocer una región italiana, en coherencia con su vocación como evento de promoción de la cultura italiana. El Focus Liguria inaugura este recorrido, situando en el centro la relación entre cine, territorio e identidad, y ampliando la mirada hacia otros ámbitos de diálogo, como la cultura del mar, el imaginario portuario y las posibles conexiones entre territorios bañados por mares distintos.
El año 2026 marca, por último, un paso fundamental en la historia de Zinecittà: el festival amplía su presencia en el territorio, sumando a la edición de Bilbao (febrero) una programación en San Sebastián en el mes de octubre. Esta extensión temporal y geográfica responde a la voluntad de consolidar una presencia continuada en el País Vasco, construyendo una red cultural más amplia y duradera, capaz de implicar a nuevos públicos, espacios e instituciones.
Zinecittà vuelve, tras el tiempo a barbecho, con una visión más madura y estructurada: mantenerse alerta, leer el presente, poner en valor los territorios y construir puentes a través del cine.
¡Buena visión!
Antonella Mele
Directora del Festival